Cómo conseguir más prosperidad (2ª Parte) | TuCoach en Barcelona

Cómo conseguir más prosperidad (2ª Parte)

En la primera parte de este artículo dedicado al tema de “Cómo conseguir más prosperidad”, se destacaban varias ideas entorno al dinero muy ligadas a T. Harv Ecker y al coaching financiero, y también se desarrollaron las formas de conseguir mayor riqueza.  En esta segunda parte vamos a tratar la importancia del Pensamiento Positivo, los motivos que hay para ganar dinero y finalmente se introduce un concepto fundamental: la medida de nuestra prosperidad.

La importancia de generar pensamientos positivos

Las afirmaciones que ayudan y que se basan en “La Ley de la Atracción” parten de bendecir las cosas buenas: las casas bonitas, los coches que nos gustan, ropa buena, el dinero en abundancia…. De esta manera podemos atraer hacia nosotros estas cosas. La idea es abrir nuestra mente para recibir del Universo los bienes que deseamos. La ley dice que primero lo debemos concebir en nuestra mente para que después se puedan hacer realidad en el mundo físico.

Sin duda, antes debemos dejar atrás el resentimiento o celos por las personas ricas o que poseen bienes que nosotros deseamos y no tenemos. Esa es la clave, no solo cambiar los pensamientos por otros más positivos, y generar visualizaciones positivas, sino también hay que cambiar los sentimientos por otros que nos den energía y positivismo.

Ahora bien, vamos a subrayar que, además de creer en uno mismo y ayudarnos mediante la generación de pensamientos y sentimientos positivos, hay que ACTUAR Y ACTUAR, como comentamos en la primera parte de este artículo, con constancia y paciencia, para alcanzar nuestras metas.

Para qué ganar dinero

 Muchos pueden pensar que la respuesta es obvia y otros pensar que el dinero no es necesario ni importante. No obstante, la línea de este artículo va enfocada hacia la valoración del dinero, no como un fin en sí mismo, sino como un medio para obtener lo siguiente:

-Mejora de nuestra calidad de vida: mejor sanidad, mejor educación, mejor alimentación, mejores cuidados estéticos, etc.

-Seguridad: una buena situación económica proporciona una gran seguridad y tranquilidad.

-Libertad: con ingresos suficientes una persona puede ser libre para hacer lo que desee y vivir la vida que quiera.

-Permite ayudar a otros: si no se tiene, no se puede contribuir, y se tiene poco, poco se puede ayudar. En cambio, si se tiene mucho, se puede hacer mucho bien.

Descubrir nuestra medida de la prosperidad

Las necesidades nos las creamos nosotros en gran parte, descontando claro las necesidades básicas: las fisiológicas y las afectivas. Es decir, la calidad de vida es relativa porque lo que muchos tienen en los países desarrollados supone una enorme riqueza en países más pobres.

La seguridad y la libertad de la que hablábamos en el anterior apartado dependían de unos ingresos suficientes, por lo que ¿qué entiende cada uno por ingresos suficientes? Está en relación a las necesidades, y por consiguiente gastos, que nos hayamos creado. Por lo tanto, con la misma cantidad de dinero una persona puede considerarse segura, pues sabe que cubre todas sus necesidades, y otra considerar que no llega, y así ser, si el estilo de vida que se ha creado le exige mayores ingresos. El mismo argumento se da con la libertad, porque si alguien quiere tener bienes de lujo, alojarse en los mejores hoteles, ir a los mejores restaurantes, etc., es lógico pensar que no se sienta libre para hacer lo que desea si no dispone de los recursos económicos para hacerlo.

¿Qué quiero decir con todo esto? Pues que la medida de nuestra prosperidad está dentro de nosotros. Una persona se puede considerar rica con lo que otra no. En consecuencia, el trabajo de la prosperidad se basa tanto en superar las creencias limitantes entorno al dinero como en determinar cuál es la medida de nuestra prosperidad según nuestra esencia. Con el autoconocimiento, que es parte del crecimiento personal que se trabaja con el Coaching, podemos cambiar nuestro nivel de prosperidad a través de encontrar nuestros verdaderos deseos interiores y valores, lo cual nos libere de necesidades no reales, y nos enfoque en conseguir lo que verdaderamente nos haga felices y prósperos.

“Si usted crece, crecerá su riqueza” es la famosa afirmación de T. Harv Ecker . En este sentido argumenta que la gente rica está dispuesta a aprender y crecer, mientras que la gente pobre cree que ya lo sabe todo, por lo que no se da la oportunidad de desarrollarse. Ahora permítete unos minutos para reflexionar y decidir si estás dispuesto a crecer y enfocarte en subir tu nivel de prosperidad.

Si te ha gustado, compártelo en tu red
Social tagging: > > > > > > > > > > > >

Deja un comentario

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: