El Coaching milagroso es la consulta con un profesional de Coaching que milagrosamente resuelve tu problema dándote las respuestas, las soluciones y los resultados de inmediato. Es algo parecido a tomar una “pócima mágica” o hacer un “conjuro” que nos lleve enseguida allí donde queremos estar. En definitiva, el Coaching milagroso no existe. Es una mentira que muchos han decidido creer (o “crear”) para no hacer frente a lo que implica un verdadero proceso de Coaching.

La falacia del “Coaching milagroso”

Muchas de las personas con las que me he encontrado han esperado demasiado del Coaching. Tener altas expectativas no es malo de por sí. Pero lo es cuando uno confía en que serán otros los que nos resolverán los problemas. Todo lo contrario de un auténtico liderazgo personal. Sin embargo, después de alguna o pocas sesiones, muchas personas esperan que suceda “el milagro”. Y si no es así, entonces se desalientan porque no han logrado su objetivo todavía.

¿No es increíble que esperen que su sueño se haga realidad tan sólo después de una sesión o pocas sesiones? Pues por mucho que sea de sentido común, esa es tónica habitual. Pensar que un sueño que merezca la pena tiene que trabajarse y requiere paciencia parece que no cabe en algunas mentes. Muchas personas se desmotivan enseguida que ven alguna dificultad que ralentiza la consecución de su objetivo.

Cuando en las sociedades actuales se prima la rapidez y la obtención de resultados inmediatos, parece no haber lugar para la autodisciplina y la perseverancia. Sin embargo, no hay atajos al camino de conquistar nuestros sueños, ni Coaching milagroso que lleve a descubrir un “camino expréss”. El futuro que queremos escribir no será resultado de otra cosa que no sea la consistencia y el empeño en lograr lo que deseamos. Lo contrario que nos digan es solo una falacia.

Pero claro, las personas que acuden a un coach no siempre van preparadas para que le digan que no todo es posible. O sea, que esperan que precisamente el coach haga posible lo imposible. Y eso no puede ser. El coach lo que ayuda es a afrontar la realidad. Quizá no sea la mejor forma de vender el Coaching decir eso, pero es que realmente es así. Y el liderazgo personal consiste en que uno mismo acepte esto, que sea haga responsable de su vida.

No existe el “Coaching milagroso” que muchos esperan encontrar. Da igual que uno cambie de coach o de tipo de Coaching. Al final, la decisión y acción son trabajos de cada uno. Además, la realidad no cambia, sino que es uno mismo quien la cambia. Y no precisamente a través de un conjuro mágico que nos lleva al punto de destino sin recorrer el camino.

Aceptar que todo depende de uno mismo

El objetivo de cada persona puede ser diferente al de otras. No obstante, siempre hay un momento de confusión en el que tenemos que ser suficientemente valientes para reconocer que no sabemos a dónde vamos. Se trata de indagar dentro de uno mirmo y averiguar hacia dónde queremos ir.

El Coaching es para algunos como una “pócima mágica” que te da todas las soluciones a tus problemas. Pero lo cierto es que no existe tal cosa. Creer que en la vida nos pueden dar todo resuelto es un grave error, y aun así, muy frecuente. La falta de liderazgo personal en la sociedad solo puede ser resuelta con voluntad y autoconocimiento.

coaching milagroso

El Coaching milagroso NO existe

No saber qué es lo que queremos puede dar inicio al proceso de coaching. Porque identificar el objetivo es una parte importante de ello. Al igual que lo es reconocer las opciones que tenemos y las que no. Sobre todo quizá las que no. Frecuentemente no queremos darnos cuenta que hay algunas opciones que no estarán a nuestro alcance. O que dejarán de estarlo si seguimos un camino en lugar de otro.

Al final, todo depende de nuestras elecciones. Es uno mismo quién decide lo que es posible y lo que no. Se llama liderazgo personal y nadie dijo que fuera fácil. Así, al tomar un camino, también tendremos que renunciar a los otros caminos. Depende de uno mismo decidir qué será posible y qué no. Al aceptar que no es posible tomar todos los caminos a la vez, uno empieza a prepararse realmente para escoger.

Crecemos una vez aceptamos que el desarrollo personal no es posible sin tomar decisiones, y que ello implica aceptar las consecuencias de nuestros actos. Porque responsabilizarnos de lo que ocurra es fundamental en el desarrollo de una persona adulta. Comprometerse con tus objetivos es lo que marca la diferencia entre las personas que sueñan y las que hacen realidad sus sueños.

¿Qué tipo de persona quieres ser tú? ¿Tienes liderazgo personal?

Imagen cortesía de surasakiStock|Freedigitalphotos.net

Más información|Sandra Macho Coaching


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